jueves, 19 de enero de 2017

CHISTES DE MÉDICOS LXIII




En la consulta del oculista , dice un paciente :
     - ¿Usted cree que soy corto de vista , doctor?
     - ¡¡¡ Doctora !!!



El médico , después de revisar al paciente , le mira muy preocupado . 
    - ¡ He de comunicarle a usted una buena noticia y otra mala !
    - ¡  Por favor , dígame primero la mala y , después , la buena !
    - ¡ De acuerdo . La mala : lamentablemente hemos de amputarle las dos piernas ;
        y la buena : su vecino tiene interés en comprarle los zapatos !



★ Al consultorio de un médico, especialista en garganta , llega un hombre que se
    queja de  violentos dolores de garganta .
    - ¿Cuál es su profesión?
    - ¡ Músico !
    - ¡ Claro  ... El uso de los instrumentos musicales provoca , a la larga, asma 
         laringitis o  cualquier otra dolencia de las vías respiratorias . Dígame ... !
        ¿qué instrumento toca usted?
    - ¡ La guitarra , doctor !




Dos faquires están acostados sobre sus camas de clavos , y uno de ellos le dice al otro :
   - ¡ Mañana tengo que ir al dentista !
   - ¡Tú en lo único que puedes pensar es en ... tus placeres ! 




★ Después de mucho examinar , el doctor le dice al paciente :
    - ¡ Señor , lo que usted tiene , es que está muy estresado , por lo que le recomiendo
        tome unas vacaciones ; salga a algún lugar , como a la playa !
    A lo que el paciente le responde :
    - ¡ Me parece una idea excelente , y ahora ... ! ¿por qué no se lo sugiere al director 
        de la cárcel ? 




 Un viejo libertino ve a una graciosa enfermera , en la parada del autobús . Se acerca y 
    le pregunta :
    - ¿No nos conocemos?
   Ella contesta :
   - ¡ Quizá . A lo mejor ha sido usted un paciente mío !
   Frotándose mentalmente las manos , él prosigue :
   - ¡ Debe ser eso ! ¿En qué hospital trabaja?
   Y ella responde :
   - ¡ En la clínica veterinaria ! 




★ Un campesino en el consultorio de un médico , se siente sorprendido al oír que debe
    entrar en la sala contigua y desnudarse . 
    - ¡ Pero a mí sólo me duele la garganta !  - protesta .
   Y la enfermera :
   - ¡ Es una norma del doctor !
   Cortadísimo , el hombre entra en la habitación , donde ya hay otro completamente
  desnudo.
   - ¿No es ridículo - le pregunta - pensar que he venido aquí sólo para que me miren la  
      garganta?
   - ¿Y de qué diablos se lamenta? - exclamó el otro -  Yo únicamente he venido a 
       leer el  contador del gas... !



El doctor  va a visitar a un paciente a su casa y , como no le abre la puerta ,
   le pregunta al portero :
   - ¡ Perdone ! ¿sabe si el señor Gerardo ha salido?
   - ¡ Sí , ha ido a un entierro !
   - ¡ Gracias ! ¿ Y... sabe si tardará mucho?
   - ¡ Hombre , creo que sí . Más que nada , porque ... era el muerto !




                  « Como la noche al día, sigue el pesar a la alegría » 
                                              Anónimo

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